viernes, 23 de octubre de 2020

 Hay algo dentro de mi, algo que no me pertenece, es muy pequeño pero a la vez muy pesado que siento que me ahoga, me dificulta la respiración y humedece mis pupilas. Existe desde hace muchos años, no se si estuvo ahí antes de ella o si fue después, no logro recordar si estaba en la prepa, creo que no. Apareció un año después de terminar la prepa creo, empezó como una grieta en mi pecho, apenas una rasgadura que se fue extendiendo y ha ido permeando todo mi cuerpo. 

A veces siento como un hilo de sangre muy delgado escapa por ahí, un hilo permanente que va manchando todo mi camino, va dejando un rastro que me impide volver atrás, pero que me recuerda que todo ha salido mal y poco a poco vacía mi vida.

Días como hoy puedo sentirlo más real, me provoca nauseas, días como hoy me hacen sentir que soy más vacío que persona. Muy a mis pesares continúo con las rutinas y los compromisos cuando lo único que me gustaría estar haciendo es dormir. 

Siento como cada acción me aleja de quien me gustaría ser, he tenido la pretensión de ser feliz y trabajo en ello, he querido enamorarme de la mujer más bonita que conozco, la he querido con miedo muchos días seguidos pero al final me cuesta mantener esa felicidad. Siento que no es para mí y basta dudar un segundo para derribar todo lo que construí. 

No es mi final, solo son estos días grises los que me agrietan la esperanza que cada día se va agotando dentro de mí. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario