viernes, 11 de octubre de 2019

Nos estábamos tomando una caguama hablando sobre lo mucho que nuestra vida se está yendo poco a poco a la verga. No me alcanza el dinero para terminar el mes y no es porque no quiera, simplemente no alcanza. Tengo un trabajo estable; estoy ejerciendo lo que estudié e increíblemente hago lo que me gusta. Vivo, pero vivo mal ¿Cómo puedo estar de buen humor sabiendo que me va de la chingada? No puedo ser pesimista y ya ni quiero serlo. Los salarios son una burla.
En cualquier tiempo pasado, una persona que había estudiado y ejercía podía vivir sin pedos nos cuenta nuestra madre adoptiva "A tu edad yo ya había viajado por muchos lugares, ya había comprado casa, tenía carro y podía seguir viajando; la cagamos".

Entonces ¿Qué salió mal?
Fui a la escuela, me esforcé y salí. Trabajé, fui responsable ¿y qué? No me alcanza y nunca me va a alcanzar. Voy a tener que vivir limitado, decidir si como o salgo; si salgo o tengo internet. ¡Qué vida!
¡Qué hueva!.

No se trata de justificar mi cansancio, ni tampoco de señalar a alguien por mi falta de éxito. Pero me mata pensar en un futuro al que no tengo nada para ofrecer porque el presente no tiene nada para mi.

"¿Qué vamos a hacer para que la mitad de los niños del hoy no terminen trabajando en fábricas?"
¿Qué vida les vamos a heredar?

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